miércoles, 16 de octubre de 2013

DARÍO

Hoy, una estrella ha bajado a la Tierra.
Le llaman “dar a luz”, cuando son ellos quienes nos dan la luz que hará
brillar el resto de nuestras vidas. Aun cuando salgan a oscuras, lo iluminarán todo, borrarán sombras, desharán huellas, lo cambiarán todo...
El Universo está lleno de estrellas que nos miran desde arriba. Algunas bajan y se quedan entre nosotros. Otras, son obligadas a volver a subir, a veces demasiado pronto, dejando a oscuras a los corazones de la Tierra, pero brillando allá arriba para guiarnos desde la altura mientras esperan su turno para volver a descender. A veces, vuelven con forma semejante a la que tuvieron o similar a la que les hubiera tocado tener la primera vez; otras, con una nueva apariencia, pero con el mismo brillo y la misma energía, la misma capacidad de amar sin condiciones y llenar vacíos de las almas que las esperan para completar su felicidad.
Una estrella ha vuelto a la Tierra. Ya no está entre las demás estrellas; ahora brilla aquí, en los brazos de su madre y de su padre, ante la mirada y la sonrisa de su hermano. Y sus pasos despertarán risas, y su voz pedirá abrazos, y sus ojos provocarán infinitud de besos que le colmarán de vida, una vida feliz que comienza hoy, aquí, en la Tierra.
A partir de este día, tres personas serán cuatro, todo será diferente y mejor, vivirán con más prisa pero con más intensidad. Los juegos y los gritos se multiplicarán por dos, las travesuras, las carreras, las noches en vela… todo será doble, y también lo será la FELICIDAD.
Bienvenido, Darío. 

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