viernes, 26 de julio de 2013

9. LA MARUJA TRASNOCHADA


Jueves, 25 de Julio de 2013: La Maruja Trasnochada.

Hoy me disfrazo de mí misma. De nuevo queda todo en silencio, vuelven a mi vida la calma habitual, mi alma cansada reposando sobre el vacío de mi vida antigua y el ruido adorable de la nueva. El tiovivo seguirá dando vueltas sin vosotras, pero nuestras vidas continúan unidas. La rutina se cierne sobre nuestros días aportando lo que más necesito y añoro: paz. No del todo, pero paz. No conmigo misma, pero paz. Las secuelas de mis heridas van desapareciendo, paliadas por la tranquilidad, paulatinamente, con paciencia.
Hoy me apeo de mis sueños y vuelvo a los vuestros. Nunca los abandoné, pero necesitaba soñar para mí, un ratito, sólo un sueño pequeño, un sueño imposible, una ilusión que pudiera sudar para volver a mi temperatura de siempre…
Hoy recojo mi sonrisa y os la entrego, como siempre he hecho desde que entrasteis en mi vida, es vuestra, como siempre, para siempre, vuestra y por vosotras.
Recordar el pasado para evitar el futuro es más fácil que conocer el futuro para evitar que se repita el pasado. De hecho, ¿quién puede conocer el futuro? Y sigo sin saber por qué esa canción retuerce mi corazón como una bayeta usada con la que ya limpiaron demasiadas mesas. Algo ocurriría en mi presente continuo o en mi pasado imperfecto… pretéritas razones perdidas en mi memoria…
Ya lo decía el grande entre los grandes: “My make-up may be flaking, but my smile still stays on”.
El llanto de un niño en medio de la noche estrangula mis sentidos y ya no puedo oír nada más. Angustia ¿Qué puede estar ocurriéndole? Si pudiera ir a averiguarlo… pero tal vez sólo llore por miedo a quedarse solo ¿Y no es ése ya suficiente motivo para que alguien lo abrace? Vosotras dormís, y no es mi guerra. Ésa tampoco es mi guerra. Quizás no haya guerra en el mundo en la que yo pueda librar batalla. Quizás no esté a la altura de ninguna contienda. O quizás ya luché en todas las que me tocaban… y las perdí… y por eso ya no soy llamada a filas…
Ya lo decía el grande entre los grandes: “Fairytales of yesterday will grow but never die”.
Muchas o demasiadas luces, y sumo la de mi cigarrillo casi a oscuras. Cada vez me gusta más la oscuridad. Está claro: cuanto menos se ve, menos se oye… y yo necesito paz… Pero la paz dentro de la paz no es paz sino trasiego. Y yo quiero sosiego, no paz en lugar de guerra, sino la tranquilidad de haber peleado por algo que mereciera la pena. Soy tan cobarde, en realidad… Y, sin embargo, soy feliz.
Ya lo decía el grande entre los grandes: “I´ll face it with a grin, I´m never giving in on with the show”.
Por todo y pese a todo, ahí estáis vosotras, con vuestras risas y vuestros llantos, con vuestros brazos abiertos, vuestros besos y vuestros abrazos, vuestros espectaculares razonamientos, vuestros porqués y vuestros cómos, con vuestras manos extendidas hacia mí… sálvanos del aburrimiento, sálvanos de la oscuridad, sálvanos del dolor, sálvanos del peligro, sálvanos del desconsuelo, sálvanos, sálvanos, sálvanos… sin daros cuenta de que sois vosotras quienes, a diario, me salváis a mí…
Ya lo decía el grande entre los grandes: “SHOW MUST GO ON”.


No hay comentarios:

Publicar un comentario